Hace miles de años los nabateos florecieron en medio del desierto. Hoy queda de ellos la mítica ciudad de Petra excavada en la roca como testimonio de una prosperidad alcanzada, en gran medida, gracias a su posición de encrucijada en la Ruta de la Seda. Sin embargo, si la riqueza de Petra se explica por el comercio, su pervivencia en una zona tan árida puede atribuirse a otro factor: sus pobladores fueron unos verdaderos ingenieros hidráulicos del desierto que recurrieron a una red de aljibes y cisternas para garantizar el suministro incluso en situaciones de sequía extrema.
Ese tipo de sistemas ha caído en la obsolescencia con la implantación de redes de gestión y distribución del agua a gran escala en las ciudades modernas, pero nuevos diseños pasivos podrían ayudarnos a optimizar los recursos hídricos y avanzar hacia ciudades más resilientes. Es el caso de una pintura inteligente desarrollada por la Universidad de Sídney capaz de atrapar el agua atmosférica y, de paso, enfriar los edificios. Sigue leyendo que te lo explicamos.
En artículos anteriores hemos hablado de pinturas capaces de refrigerar edificios o “devorar” la contaminación. Pues bien, la nueva pintura desarrollada por los investigadores australianos incorpora una nueva funcionalidad: la captación del agua gracias al uso de un revestimiento de nanopolímeros que no requiere energía exógena para cumplir su cometido. Los resultados ya han salido del laboratorio. Concretamente, a la azotea del laboratorio de nanociencia de la universidad.
Allí han llevado a cabo una prueba piloto de seis meses de duración con resultados alentadores. Tras este periodo, el balance inicial indica que es posible recolectar agua de rocío durante el 32 % del año y que la pintura ofrece un suministro constante, fiable y sostenible sin sufrir una degradación apreciable en sus funcionalidades. La investigación demuestra que se pueden cosechar hasta 390 ml de agua por metro cuadrado al día en condiciones óptimas. Así, con una docena de metros cuadrados se podrían cubrir las necesidades de agua potable de una persona, de acuerdo con el estudio que han publicado en la revista científica Advanced Functional Materials.
Aquí entramos en la parte técnica. Mientras otras pinturas recurren a compuestos como el dióxido de titanio a modo de pigmento reflectante, el nuevo revestimiento se basa en el uso de PVDF-HFP, es decir, copolímero de fluoruro de vinilideno y hexafluoropropileno. El material ofrece una elevada porosidad para la generación de agua atmosférica (AWG, por sus siglas en inglés).
El equipo, liderado por la profesora Chiara Neto, afirma que el revestimiento refleja hasta el 97 % de la radiación solar, lo que reduce la temperatura del aire contiguo en hasta seis grados centígrados, incluso en presencia de luz solar directa. A su vez, este enfriamiento genera las condiciones adecuadas para la condensación del agua, que podría usarse para el consumo humano o para el riego de plantas.
El laboratorio ya está trabajando con una empresa para crear una pintura basada en agua que permita aplicarla por medio de rodillos o pistolas en tejados y fachadas. ¿La letra pequeña? Que los compuestos PVFD-HFP forman parte de la familia de los PFA o químicos eternos, unos compuestos que algunos países están planteando prohibir debido a que no se degradan en el medio ambiente.
Además de las pinturas inteligentes capaces de refrigerar edificios o capturar agua atmosférica, una de las aplicaciones más interesantes se encuentra en el campo de la polución urbana. Tal como te contábamos recientemente, una innovadora pintura autolimpiable purificante utiliza nanopartículas de óxido de titanio y compuestos obtenidos de las hojas de olivo para eliminar hasta un 96 % de las partículas tóxicas de la atmósfera al entrar en contacto con la luz solar. Es lo que se conoce como pintura fotocatalítica. Junto con la eliminación de partículas tóxicas o gases como el óxido de nitrógeno, estas pinturas también permiten crear revestimientos con propiedades antibacterianas o antifúngicas.
Si quieres saber más sobre pinturas inteligentes con propiedades refrigerantes, te recomendamos este artículo sobre el uso de un antiguo pigmento egipcio capaz de reflejar la radiación solar del espectro infrarrojo al devolverla al espacio. Este enfoque, junto con el uso de zonas verdes, es uno de los que se están estudiando para mitigar las conocidas islas de calor en las grandes ciudades.
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David es periodista especializado en innovación. Desde sus primeros tiempos como analista de telefonía móvil hasta su faceta de Country Manager de Terraview, una startup de IA aplicada a viticultura, ha estado apegado a la innovación y las nuevas tecnologías.
Es colaborador de El Confidencial y en medios culturales como Frontera D y El Estado Mental, siempre desde la convicción de que lo humano y lo tecnológico pueden (y deben) ir de la mano.